Una celebración que congrego a más de 300 personas que disfrutaron en un entorno idílico y de una muy buena temperatura, de los actos preparados para este día.

A las doce de la mañana auspiciada por el párroco de El Paso, Domingo Guerra, se celebró la misa. Para posteriormente y en procesión realizar un pequeño recorrido de descenso y vuelta a la ermita, que se convierte para la historia en la quinta bajada de San Martín de Porres.

Tras la misa y procesión, la música se hizo dueña de la fiesta, fue Silvia Reyes la encargada de amenizar el medio día y el almuerzo, con una gran paellada que se pudo degustar entre todos los asistentes.