FESTIaire concluye con el convencimiento de que el viento y las cometas si se unen a un paraje inmejorable crean un espectáculo digno de ser vivido intensamente. El municipio de El Paso contó el sábado con todo lo anterior, la brisa ya característica, la zona de arena volcánica conocida por el Llano de El Jable y el color de las cometas que sumaron más de un centenar, en distintos momentos de toda la jornada, dejan muchas imágenes que se grabaran en la memoria de los mas de 400 asistentes a los diferentes actos organizados para esta edición del festival de cometas de El Paso.

Desde primeras horas de la mañana del pasado sábado, en la calle Antonio Pino Pérez, se desarrollaron diferentes talleres, en los que destacó el destinado a la fabricación de cometas. Sorteos en los que muchos afortunados pudieron llevarse una cometa a casa para iniciarse en el arte de hacerlas volar y también hubo exhibiciones de vuelo por parte de cometeros experimentados.

Por la tarde, en el reseñado entorno del Llano del Jable, se llevó a cabo “el encuentro principal” del festival insular de cometas de El Paso 2015, donde la mezcla de colores, del azul del cielo, los negros volcánicos de la zona y el colorido de las cometas junto a la puesta de sol, ofrecieron la posibilidad de lograr espectaculares fotos y vídeos que se están convirtiendo ya en tendencia en las redes sociales. Los miembros de la Asociación Los Campanarios también dejaron ver la destreza en el vuelo en parapente.

La clausura de esta segunda edición se desarrolló en el parque municipal del municipio pasense, allí se celebró la exhibición de vuelo nocturno de cometas y también fue el lugar elegido para que un grupo de participantes bailara al ritmo alegre de los Gran Canarios Viltown.